Introducción
Una renta vitalicia es una promesa sin fecha de término: quien la otorga paga mientras el pensionado viva. Su valor depende de dos cosas, la tasa de interés con la que se descuentan los pagos y las probabilidades de que la persona siga viva en cada fecha. El riesgo de longevidad es la posibilidad de que esas probabilidades resulten más altas que las supuestas al fijar el precio o la reserva, de modo que los pagos duren más de lo previsto. En un seguro de vida el problema es que el asegurado muera pronto; aquí el problema es el contrario.
El riesgo aparece en cualquier balance con pagos condicionados a la supervivencia. En México lo cargan las aseguradoras que pagan rentas vitalicias de los seguros de pensiones derivados de la Ley del Seguro Social, las empresas con planes de beneficio definido que valúan con la NIF D-3, los regímenes de jubilación de organismos públicos y el propio Gobierno Federal, que en 2026 tiene presupuestados 795.8 mil millones de pesos para las pensiones que el artículo Duodécimo transitorio de la Ley del Seguro Social pone a su cargo, es decir, las que estaban en curso de pago en 1997 y las de quienes eligen el régimen de la ley de 1973 (artículo 5 del Presupuesto de Egresos de la Federación 2026). Cada año adicional de vida de esas generaciones es un año adicional de nómina.
La guía de tablas de mortalidad cubre las funciones biométricas y las leyes analíticas; la de pensiones, la matemática de los planes. Aquí el foco es la incertidumbre sobre la tendencia: cómo se ha movido la mortalidad mexicana, cómo se modela su evolución, cómo entra en las reservas y quién puede absorber el riesgo cuando el balance propio ya no alcanza.
Dos riesgos distintos: idiosincrático y sistemático
Aunque se conocieran con exactitud las tasas de mortalidad, el número de fallecimientos en una cartera seguiría siendo aleatorio. Ese es el riesgo idiosincrático: con mil pensionados independientes de 70 años, unos morirán antes y otros después de lo esperado. Su peso relativo cae con el tamaño de la cartera, en proporción a \(1/\sqrt{n}\), y una aseguradora con decenas de miles de rentas lo diversifica casi por completo.
El riesgo sistemático o de tendencia es la incertidumbre sobre las tasas mismas. Si la mortalidad de los mayores de 65 años baja más rápido de lo proyectado, todas las rentas de la cartera se alargan a la vez y agregar pólizas no ayuda: multiplica la exposición. Conviene separarlo en tres piezas. El riesgo de nivel, o de base, surge cuando la tabla de partida no refleja a la población cubierta; los compradores de rentas suelen vivir más que la población general porque deciden comprar sabiendo algo de su salud. El riesgo de tendencia se refiere a la velocidad futura de mejora. La volatilidad de corto plazo recoge choques como una pandemia, que en una cartera de rentas actúa a favor del pagador mientras dura.
La distinción decide el tratamiento. El riesgo idiosincrático se gestiona con volumen y se paga con poco capital; el sistemático exige supuestos prudentes, capital explícito y, cuando la concentración es grande, transferencia a terceros.
Yj es el valor presente de los pagos al pensionado j y q el vector de tasas de mortalidad futuras, que es aleatorio. Si las vidas son independientes dado q, el primer término (idiosincrático) desaparece cuando n crece; el segundo (sistemático) no depende de n.
La evidencia en México: estancamiento, pandemia y recuperación
La serie oficial de esperanza de vida al nacer proviene de la Conciliación Demográfica de 1950 a 2019 y de las Proyecciones de la Población de México de 2020 a 2070 del Consejo Nacional de Población (CONAPO), publicadas como datos abiertos. Entre 2000 y 2015 la esperanza de vida pasó de 74.05 a 75.09 años, una ganancia modesta para tres lustros, y entre 2015 y 2019 retrocedió ligeramente hasta 74.84. La diferencia entre sexos se ensanchó en ese periodo: en 2019 las mujeres vivían en promedio 6.2 años más que los hombres.
La pandemia de COVID-19 rompió la serie. El INEGI registró 1,086,743 defunciones en 2020 y 1,122,249 en 2021, contra 819,672 en 2024. Con la metodología de canales endémicos de la Organización Panamericana de la Salud, el INEGI estimó que de enero a diciembre de 2020 se esperaban 749,496 defunciones y ocurrieron 1,076,417, un exceso de 326,921 muertes, equivalente a 43.6%. Más de la mitad de las defunciones registradas en 2020 (55.8%) correspondió a personas de 65 años y más. CONAPO estima que la esperanza de vida cayó a 68.91 años en 2020 y a 68.76 en 2021, 6.1 años por debajo de 2019; en los hombres la caída fue de 6.9 años y en las mujeres de 4.9.
La recuperación fue rápida en el indicador: 75.17 años en 2022 y 75.50 en 2024, ya por encima del nivel previo a la pandemia. Las proyecciones de CONAPO suponen que la mejora continúa a un ritmo cercano a 0.18 años por año calendario hasta 2050 y algo más lento después, para llegar a 80.13 años en 2050 y 83.02 en 2070.
| Año | Total | Hombres | Mujeres | Tipo de dato |
|---|---|---|---|---|
| 2000 | 74.05 | 71.59 | 76.52 | Conciliación |
| 2010 | 74.28 | 71.36 | 77.17 | Conciliación |
| 2015 | 75.09 | 72.39 | 77.79 | Conciliación |
| 2019 | 74.84 | 71.78 | 77.97 | Conciliación |
| 2020 | 68.91 | 64.85 | 73.52 | Estimación |
| 2021 | 68.76 | 64.91 | 73.10 | Estimación |
| 2022 | 75.17 | 72.13 | 78.47 | Estimación |
| 2024 | 75.50 | 72.42 | 78.85 | Proyección |
| 2026 | 75.86 | 72.75 | 79.24 | Proyección |
| 2030 | 76.60 | 73.46 | 80.01 | Proyección |
| 2050 | 80.13 | 77.07 | 83.47 | Proyección |
| 2070 | 83.02 | 79.98 | 86.35 | Proyección |
Esperanza de vida al nacer, en años. Fuente: CONAPO, Conciliación Demográfica de México 1950 a 2019 y Proyecciones de la Población de México 2020 a 2070, indicadores demográficos (datos abiertos). La clasificación de la última columna es orientativa.
Para el actuario, la lección no es que la pandemia redujo el riesgo de longevidad, sino que lo hizo más difícil de medir. Un choque de dos años mezcla tres efectos: la sobremortalidad directa, la muerte anticipada de personas frágiles que habrían fallecido poco después (lo que puede producir una mortalidad algo menor en los años siguientes) y posibles secuelas crónicas. Un modelo que se calibra con años que incluyen 2020 y 2021 sin tratamiento especial puede subestimar la tendencia de fondo; uno que los descarta por completo ignora información real. Las decisiones sobre cómo ponderar esos años deben documentarse en cada valuación.
Modelos estocásticos: Lee-Carter y Cairns-Blake-Dowd
Ronald Lee y Lawrence Carter publicaron en 1992, en el Journal of the American Statistical Association, el artículo "Modeling and Forecasting U.S. Mortality" (vol. 87, núm. 419, páginas 659 a 671). Su propuesta reduce toda la superficie de mortalidad, edad por año, a un solo índice temporal. El logaritmo de la tasa central de mortalidad a la edad x en el año t se escribe como un perfil medio por edad, más la respuesta de cada edad a un índice general de mortalidad, más un error.
La estimación es sencilla. Primero, \(a_x\) es el promedio en el tiempo de \(\ln m_{x,t}\). Después se forma la matriz centrada \(Z_{x,t}=\ln m_{x,t}-a_x\) y se aplica una descomposición en valores singulares (SVD): el primer vector singular por la izquierda, normalizado para sumar 1, da \(b_x\); el primer vector por la derecha, multiplicado por el primer valor singular y por la suma original de \(b_x\), da \(k_t\). Las restricciones \(\sum_x b_x = 1\) y \(\sum_t k_t = 0\) resuelven la falta de identificación del modelo. En el artículo original, \(k_t\) se reestima en una segunda etapa para que las defunciones totales implícitas coincidan con las observadas en cada año.
Para proyectar, \(k_t\) se modela como un paseo aleatorio con deriva. La deriva estimada es simplemente el cambio promedio anual del índice, y la incertidumbre del pronóstico crece con la raíz del horizonte. Esa sencillez explica su popularidad y también sus límites: el patrón de mejora por edad \(b_x\) queda fijo, las mejoras de todas las edades están perfectamente correlacionadas y los intervalos tienden a ser estrechos porque solo reflejan un factor de riesgo.
mx,t es la tasa central de mortalidad (defunciones entre población expuesta a la mitad del año). ax describe la forma general de la mortalidad por edad, kt el nivel en el año t y bx qué tanto responde cada edad cuando kt cambia.
u1, v1 y s1 son el primer vector singular izquierdo, el derecho y el primer valor singular de la matriz centrada Z (edades por años). La proyección de la tasa es ln mx,T+h = ax + bx k̂T+h; a la varianza del paseo aleatorio debe sumarse la incertidumbre en la estimación de d.
Propuesto en "A Two-Factor Model for Stochastic Mortality with Parameter Uncertainty: Theory and Calibration", Journal of Risk and Insurance, vol. 73, núm. 4, 2006. κ(1) mueve el nivel de la mortalidad en todas las edades y κ(2) su pendiente; x̄ es la edad media del rango ajustado. Los dos índices se proyectan como paseo aleatorio bivariado con deriva.
El modelo CBD fue diseñado para edades de pensión, donde el logit de la probabilidad de muerte es casi lineal en la edad. Al tener dos factores, permite que la mejora sea más rápida en unas edades que en otras y que las mejoras de edades distintas no estén perfectamente correlacionadas, algo que Lee-Carter no captura. Ambos tienen extensiones con efecto de cohorte, útiles cuando ciertas generaciones muestran mejoras persistentemente mayores. En la práctica de una aseguradora, los modelos estocásticos sirven más para medir la dispersión del pasivo y calibrar capital que para fijar el escenario central, que suele tomarse de una tabla con factores de mejora determinísticos.
Factores de mejora, tablas dinámicas y generacionales
Un factor de mejora es la reducción porcentual anual de la probabilidad de muerte a una edad dada. Con una tabla base de un año de referencia y una escala de factores por edad (y a veces por año calendario), se obtiene una tabla dinámica: una matriz de probabilidades por edad y año. Leída por filas, da tablas de periodo; leída por la diagonal, da la tabla generacional que realmente vivirá una cohorte. Quien hoy tiene 65 años enfrentará a los 66 la mortalidad del año próximo, que se espera menor.
En Estados Unidos, el Retirement Plans Experience Committee de la Society of Actuaries (SOA) publica las escalas MP, bidimensionales por edad y año. La escala MP-2021 refleja la experiencia de mortalidad de la población estadounidense hasta 2019 y se publicó junto con el modelo MIM-2021, una herramienta que permite a cada usuario construir su propia escala con supuestos de largo plazo distintos. En el Reino Unido, la Continuous Mortality Investigation (CMI), vinculada al Institute and Faculty of Actuaries, mantiene el CMI Model: la versión CMI_2025 se publicó en marzo de 2026, calibrada con datos de población de Inglaterra y Gales hasta el 31 de diciembre de 2025, y el comité de proyecciones consulta hasta el 5 de noviembre de 2026 los métodos de CMI_2026 (Working Paper 216). En ambos casos, el usuario debe elegir una tasa de mejora de largo plazo: ningún modelo la estima solo a partir de los datos.
En México, la CUSF fija la forma de proyección para los seguros de pensiones derivados de las leyes de seguridad social. La Disposición 14.2.7 establece que la tabla base se proyecta con factores de mejora por sexo y edad \(TM_x\): para pólizas ofertadas en el SAOR antes del 18 de noviembre de 2022, con base 2009 y los factores del Anexo 14.2.7-a; para las ofertadas a partir de esa fecha, con base 2022 y los del Anexo 14.2.7-b. La misma disposición aclara que el valor presente de una anualidad se calcula con la diagonal de la matriz generada.
Para pólizas ofertadas desde el 18 de noviembre de 2022 la expresión es la misma con año base 2022. TMx es el factor anual de mejora por sexo y edad que publica la CNSF en el Anexo 14.2.7 correspondiente.
a es el año de cálculo. La renta de periodo usaría qx+ja para todo j (la fila del año a); la de cohorte usa qx+ja+j (la diagonal). La diferencia entre ambas es la parte del pasivo que depende de la mejora futura.
Impacto en rentas vitalicias y planes de pensiones
El efecto de la mejora sobre una renta crece con la duración del pasivo. Con la tabla ilustrativa del ejemplo de esta guía (Gompertz-Makeham con parámetros de la Standard Ultimate Life Table) y una tasa técnica de 5%, la anualidad anticipada a los 65 años vale 13.55 sin mejora; con mejora de 1% anual sube 2.8%, con 1.5% sube 4.35% y con 3% sube 9.3%. Si la tasa técnica baja a 3%, el mismo 1.5% de mejora encarece la renta 6.0%: tasas bajas y longevidad se refuerzan, porque los pagos lejanos pesan más en el valor presente.
En los seguros de pensiones de la Ley del Seguro Social, la aseguradora recibe el monto constitutivo, definido en el artículo 159 de la ley como la cantidad necesaria para contratar los seguros de renta vitalicia y de sobrevivencia, y se obliga a pagar la pensión de por vida. El artículo 157 prevé que la renta se actualice cada febrero con el Índice Nacional de Precios al Consumidor. Es, por tanto, una renta real: la aseguradora asume el riesgo de longevidad y el de tasa real, y una subestimación de la mejora se traduce directamente en insuficiencia de reserva.
En los planes de beneficio definido, la NIC 19 pide que las hipótesis actuariales sean insesgadas y compatibles entre sí (párrafo 75), que la mortalidad se determine con la mejor estimación de la mortalidad de los participantes durante y después del empleo (párrafo 81) y que se consideren los cambios esperados, por ejemplo modificando tablas estándar con estimaciones de mejora (párrafo 82). La NIF D-3 sigue el mismo enfoque de hipótesis de mejor estimación. En la práctica mexicana, la discusión rara vez es si incluir mejora, sino cuál escala usar y cómo justificarla frente al auditor, tema que se desarrolla en beneficios a empleados.
En la seguridad social el efecto es fiscal. Las pensiones del régimen de 1973 se pagan con recursos federales; el RJP del IMSS, régimen cerrado, depende de que sus jubilados vivan lo que supone la valuación; y el costo de la pensión universal para adultos mayores crece con el número de sobrevivientes. La nota técnica sobre esos temas está en política pública.
Cómo se cubre el riesgo de longevidad
Cuando la exposición es grande frente al capital, el riesgo sistemático se transfiere. Los mercados de transferencia de longevidad se han desarrollado sobre todo en países donde los planes de beneficio definido de empresa acumulan obligaciones muy grandes con jubilados. Los instrumentos difieren en qué se transfiere (solo longevidad, o longevidad junto con inversión) y en quién asume el riesgo de contraparte.
Swap de longevidad
El plan o la aseguradora paga una pata fija, los beneficios esperados según una tabla acordada más una prima, y recibe una pata variable igual a los beneficios efectivamente pagados a sus pensionados. Si viven más, recibe más. Se transfiere solo el riesgo biométrico; los activos se quedan en el balance. Puede ser a la medida (sobre la cartera real) o indexado a la mortalidad de una población, con riesgo de base.
Bonos de longevidad
Títulos cuyos cupones o principal dependen de un índice de supervivencia de una población de referencia. En teoría permiten que inversionistas sin exposición natural asuman el riesgo; en la práctica su desarrollo ha sido limitado por la dificultad de fijar el precio de un riesgo de horizonte tan largo y por el riesgo de base entre la población del índice y la cartera cubierta.
Reaseguro de longevidad
Una aseguradora de rentas cede a un reasegurador parte del riesgo de supervivencia, frecuentemente bajo la forma económica de un swap. Los reaseguradores con carteras de vida (que pierden si la gente muere antes) tienen una cobertura natural parcial y pueden ofrecer mejor precio. El cedente debe vigilar el riesgo de contraparte y su reflejo en el capital de solvencia.
Buy-in y buy-out
En un buy-in, el plan compra a una aseguradora una póliza de rentas que paga exactamente los beneficios de un grupo de pensionados; la póliza es un activo del plan y la obligación sigue con el patrocinador. En un buy-out, las obligaciones pasan a la aseguradora y los participantes se convierten en asegurados. Ambos transfieren longevidad, tasa e inversión a la vez, y su precio incluye el capital que la aseguradora debe mantener.
Existen además coberturas internas. Una compañía que vende seguros de vida y rentas a la vez tiene una cobertura natural parcial, porque una mortalidad menor reduce siniestros en un negocio y aumenta pagos en el otro; la compensación nunca es exacta, porque las edades y poblaciones expuestas son distintas. En el diseño de productos, los retiros programados y las rentas con revisión periódica trasladan parte del riesgo al pensionado. La Ley del Seguro Social contempla precisamente esa elección entre renta vitalicia y retiros programados en su artículo 157. El reaseguro y el capital no son sustitutos de un buen supuesto central: si la tabla base está mal, cualquier transferencia se cotizará sobre un pasivo mal medido.
Calculadora interactiva
Renta vitalicia con mejora de la mortalidad
La mortalidad base sigue la ley de Gompertz-Makeham, \(\mu_x = A + B\,c^{x}\), con \(q_x = 1-\exp\!\big(-A - B c^{x}(c-1)/\ln c\big)\). La mejora anual r reduce la probabilidad de muerte de cada año futuro como en la CUSF: \(q_{x+k}^{\,a+k} = q_{x+k}\,(1-r)^{k}\). Se compara la renta y la esperanza de vida de periodo (sin mejora) con las de cohorte (con mejora). Edad máxima: 120 años.
| Sobrevivir hasta | Sin mejora | Con mejora | Diferencia |
|---|
Ejemplo resuelto: cuánto cuesta una mejora de 1.5% anual
Una aseguradora valúa una renta vitalicia anual anticipada de 120,000 pesos para una persona de 65 años, con tasa técnica real de 5%. La mortalidad base sigue Gompertz-Makeham con A = 0.00022, B = 0.0000027 y c = 1.124 (los parámetros de la Standard Ultimate Life Table, una tabla ilustrativa de uso común en la formación actuarial). Se compara la valuación de periodo con una de cohorte que aplica una mejora anual de 1.5% en todas las edades, con la forma multiplicativa de la CUSF.
- Probabilidades base: \(q_x = 1-\exp(-A - Bc^x(c-1)/\ln c)\). Para 65, 66 y 67 años: 0.005915, 0.006619 y 0.007409.
- Probabilidades de cohorte: la del primer año no cambia; la del segundo se multiplica por 0.985 y la del tercero por 0.985² = 0.970225. Resultan 0.005915, 0.006519 y 0.007188.
- Supervivencia: sin mejora, \({}_1p_{65}=0.994085\), \({}_2p_{65}=0.994085 \times 0.993381 = 0.987506\) y \({}_3p_{65}=0.980189\). Con mejora, 0.994085, 0.987605 y 0.980505. La diferencia es mínima al principio y se acumula con los años: la probabilidad de llegar a 90 pasa de 44.24% a 53.46% y la de llegar a 100, de 6.61% a 16.87%.
- Rentas: sumando \(v^k\,{}_kp_{65}\) hasta los 120 años con \(v = 1/1.05\), la renta de periodo vale 13.5498 y la de cohorte 14.1392. El aumento es de 4.35%.
- Reservas: 120,000 × 13.5498 = 1,625,975 pesos sin mejora y 120,000 × 14.1392 = 1,696,706 pesos con mejora. La mejora cuesta 70,731 pesos por pensionado. En una cartera de 10,000 rentas similares son más de 700 millones de pesos.
- Esperanza de vida a los 65: 22.74 años de periodo y 25.03 de cohorte. Una mejora de 1.5% anual agrega 2.3 años de vida esperada, pero solo 4.35% al pasivo, porque los años ganados están lejos y el descuento los reduce.
El riesgo de longevidad en México
Las bases biométricas de los seguros de pensiones están en el Capítulo 14.2 de la CUSF. Para las pólizas anteriores al Nuevo Esquema Operativo, la Disposición 14.2.4 remite a las experiencias demográficas de 1997 (EMSSAH-97 y EMSSAM-97 para no inválidos, EMSSIH-97 y EMSSIM-97 para inválidos), sin factores de mejora. Para las pólizas del Nuevo Esquema Operativo, la Disposición 14.2.5 establece que la reserva matemática se calcula con las tablas de mortalidad para activos EMSSAH-09 y EMSSAM-09 cuando la oferta en el SAOR se realizó antes del 18 de noviembre de 2022, y con EMSSAH-15 y EMSSAM-15 a partir de esa fecha; en ambos casos proyectadas con mejoras por edad y año de cálculo conforme a la Disposición 14.2.7. Para inválidos e incapacitados hay tablas propias del IMSS y del ISSSTE (EMSSI-IMSS-09 y -12, EMSSInc-IMSS-12, entre otras).
Para el requerimiento de capital, la Disposición 14.2.6 prevé tablas específicas, EMSSAH-RCS y EMSSAM-RCS en sus versiones 09 y 15, también proyectadas con mejoras, que se usan en el cálculo de la Disposición 6.5.5. El regulador separa así la base biométrica de la reserva, que busca un valor central, de la que alimenta el requerimiento de capital. Es la traducción normativa de la distinción entre valor esperado y riesgo sistemático de la sección 2.
Fuera de los seguros de pensiones no hay una tabla obligatoria para los planes de empresa. La NIF D-3 deja la elección a la mejor estimación de la entidad, que en la práctica suele partir de tablas de experiencia mexicana y ajustarlas a la población del plan. Las fuentes públicas para contrastar supuestos son la conciliación y las proyecciones de CONAPO, las estadísticas de defunciones registradas del INEGI y, para la experiencia de pensionados, los informes del IMSS y de la CONSAR. El simulador de pensión y la sección de pensiones y Afores muestran cómo esa esperanza de vida termina en el monto de una pensión de cuenta individual.
CUSF, Disposiciones 14.2.4 y 14.2.5
Bases biométricas para el monto constitutivo y la reserva matemática de pensiones: EMSSA-97, EMSSA-09 y EMSSA-15, tablas de inválidos e incapacitados del IMSS y del ISSSTE.
CUSF, Disposiciones 14.2.6 y 14.2.7
Tablas para el RCS de pensiones y proyección con factores de mejora \(q_x^{\,base+t} = q_x^{\,base}(1-TM_x)^t\), con base 2009 o 2022 según la fecha de oferta en el SAOR.
Ley del Seguro Social, artículos 157 y 159
Elección entre renta vitalicia con aseguradora (actualizada con el INPC cada febrero) y retiros programados; definiciones de renta vitalicia y monto constitutivo.
NIF D-3 y NIC 19
Hipótesis de mortalidad de mejor estimación, con cambios esperados en la mortalidad, para obligaciones por beneficios definidos.
CONAPO e INEGI
Conciliación demográfica, proyecciones 2020 a 2070 y estadísticas de defunciones registradas, base para contrastar tendencias de la población general.
Errores comunes
Usar una tabla de periodo para una renta
Valuar una renta con la mortalidad de un solo año calendario supone que nadie se beneficiará de mejoras futuras. Para un pensionado de 65 años la diferencia puede superar dos años de esperanza de vida y varios puntos porcentuales del pasivo.
Confundir más vidas con menos riesgo
Una cartera grande reduce el riesgo idiosincrático, no el de tendencia. Crecer en rentas sin capital ni cobertura aumenta la exposición a un mismo error de supuesto.
Calibrar con 2020 y 2021 sin tratamiento
Los años de pandemia distorsionan cualquier estimación de deriva o de factores de mejora. Hay que decidir explícitamente si se excluyen, se ponderan menos o se modelan como choque, y documentarlo.
Aplicar mejora de población general a pensionados
Los compradores de rentas y los jubilados de grandes empresas suelen tener mortalidad más baja y mejoras distintas que la población general. La tabla y la escala deben corresponder a la población cubierta, o ajustarse con evidencia.
Preguntas frecuentes
¿Por qué el riesgo de longevidad no desaparece al tener más pensionados?
¿Qué diferencia hay entre esperanza de vida de periodo y de cohorte?
¿La pandemia de COVID-19 redujo el riesgo de longevidad en México?
¿Qué tablas usa una aseguradora de pensiones en México?
¿Qué escala de mejora conviene usar en una valuación NIF D-3?
Para profundizar
- Lee, R. D. y Carter, L. R. (1992). Modeling and Forecasting U.S. Mortality. Journal of the American Statistical Association, 87(419), 659 a 671
- Cairns, A. J. G., Blake, D. y Dowd, K. (2006). A Two-Factor Model for Stochastic Mortality with Parameter Uncertainty: Theory and Calibration. Journal of Risk and Insurance, 73(4), 687 a 718
- Society of Actuaries, Mortality Improvement Scale MP-2021 y modelo MIM-2021
- Continuous Mortality Investigation (IFoA), noticias sobre CMI_2025 y la consulta de CMI_2026
- CONAPO, Conciliación Demográfica 1950 a 2019 y Proyecciones de la Población de México 2020 a 2070 (datos abiertos, indicadores demográficos)
- CONAPO, bases de datos de la conciliación demográfica y proyecciones 2020 a 2070
- INEGI, Características de las defunciones registradas en México durante 2020, incluye exceso de mortalidad
- INEGI, Estadísticas de Defunciones Registradas 2021
- INEGI, Estadísticas de Defunciones Registradas 2024, comunicado 142/25
- CNSF, CUSF Capítulo 14.2: bases biométricas y proyección con factores de mejora de los seguros de pensiones
- Ley del Seguro Social, texto vigente (Cámara de Diputados)
- Presupuesto de Egresos de la Federación para el Ejercicio Fiscal 2026, artículo 5
- IFRS Foundation, NIC 19 Beneficios a los Empleados
- CONSAR, portal institucional